
Vózinha: el portero de 40 años que frenó a España y se volvió un héroe popular
En su debut en el Mundial, un portero trotamundos dejó a cero a una de las favoritas y amaneció siendo famoso.
Un punto que supo a victoria
Durante 90 minutos en Atlanta, el 15 de junio de 2026, España lo intentó todo contra la portería de Cabo Verde. Lanzó 27 remates. Hizo entrar atacante tras atacante. Y cada vez que el balón se dirigía a la red, se encontraba con las mismas manos. Cuando el árbitro pitó el final con un 0-0, una pequeña nación insular que disputaba su primer Mundial tenía su primer punto, y un portero de 40 años lloraba sobre el césped.
Ese portero es Vózinha, y su historia es de las que el fútbol ya casi no escribe.
¿Quién es Vózinha?
Su nombre completo es Josimar José Évora Dias, nacido el 3 de junio de 1986 en Mindelo, Cabo Verde. Criado por sus abuelos, recibió el apodo cariñoso de Vózinha —algo así como "vocecita"— y lo conservó en la espalda de su camiseta durante toda su carrera en lugar de jugar como "Josimar II".
Es, con toda honestidad, un trotamundos. Su camino lo llevó de Cabo Verde a Angola, Moldavia, Chipre, Eslovaquia y Portugal, por clubes que la mayoría de aficionados fuera de esas ligas nunca conoció. Hoy defiende la portería del Chaves, un club de la segunda división portuguesa. Cumplió 40 años menos de dos semanas antes del partido más importante de su vida.
Para Cabo Verde, en cambio, es la constante. Al salir frente a España acumulaba más de 90 internacionalidades en 14 años, sosteniendo en silencio a una generación que pasó de modesta a clasificada.
Siete paradas y 68 toques
Frente a una España diseñada para dominar, Vózinha firmó la actuación de la primera semana del torneo. Hizo siete paradas, la mayoría dentro de su área, donde el peligro es más agudo y el tiempo de reacción más corto. También registró 68 toques, el máximo de su equipo, prueba de que no solo sobrevivía: mandaba en su zona, atrapaba centros, iniciaba jugadas y calmaba a una defensa asediada.
Fue elegido jugador del partido, y la imagen de él llorando tras el pitido dio la vuelta al mundo antes incluso de que los jugadores llegaran al túnel. En el Grupo H, junto a España, Uruguay y Arabia Saudí, Cabo Verde se presentó no como turista, sino como rival.
De cincuenta mil a ocho millones
Lo que vino después pertenece tanto al fútbol moderno como al viejo cuento de hadas. Vózinha empezó el día con unos 50.000 seguidores en Instagram. En cuestión de horas superó el millón. Antes de 24 horas rondaba los 8 millones, y al día siguiente su cuenta se acercaba a los 10 millones, un repunte impulsado cuando el popular streamer brasileño Casimiro "Cazé" Miguel dirigió a su enorme audiencia hacia el portero.
En una sola noche, un hombre que había pasado dos décadas en los rincones discretos del fútbol se convirtió en uno de los deportistas más seguidos del Mundial. Él no había cambiado; el mundo, por fin, lo había mirado.
Una madre que miraba desde casa
Había una persona a la que Vózinha quería ver en la grada por encima de todo, y no estaba. Su madre, Ana Candida Evora, no pudo viajar a Estados Unidos por un costoso requisito de entrada —una fianza de visado cifrada en torno a los 15.000 dólares que la familia no podía afrontar—. Vio la noche más importante de su hijo desde casa, a un océano de distancia.
Después de que la historia despertara una amplia atención pública, los obstáculos se despejaron y se le concedió el visado, con los preparativos en marcha para que pueda asistir al próximo partido de Cabo Verde. El detalle que permanece no es el papeleo, sino la imagen que promete: una madre por fin en la grada para ver al hijo que crió, después de que él ya hubiera hecho que el resto del mundo lo mirara.
Por qué importa esta historia
Al fútbol le encanta el prodigio joven, pero reserva algo más profundo para el que florece tarde, el jugador que siguió presentándose mucho después de que los focos parecieran haberlo dejado atrás. Vózinha tiene 40 años. Juega en segunda división. Esperó toda su carrera por un escenario, y cuando llegó estaba listo.
El torneo de Cabo Verde está lejos de terminar; espera Uruguay, y un punto ante España no garantiza nada. Pero diga lo que diga al final la tabla del grupo, el debut ya está escrito en el folclore de la competición. Una pequeña nación encontró su primer punto mundialista, y el mundo encontró un héroe en el lugar más improbable: entre los palos, con un apodo de niño en la espalda, a una edad en la que la mayoría de los porteros ya colgó los guantes.
Etiquetas
Preguntas frecuentes
¿Quién es Vózinha?⌄
Vózinha es Josimar José Évora Dias, un portero de 40 años nacido en Mindelo, Cabo Verde. Juega a nivel de clubes en el Chaves, de la segunda división portuguesa, y es desde hace años el guardameta titular de la selección de Cabo Verde, con más de 90 internacionalidades.
¿Qué hizo ante España?⌄
En el debut mundialista de Cabo Verde, el 15 de junio de 2026 en Atlanta, dejó a España sin goles en un 0-0, con siete paradas y un máximo de equipo de 68 toques, mientras España remataba 27 veces. Fue elegido jugador del partido.
¿Por qué su madre se perdió el partido?⌄
Su madre, Ana Candida Evora, no pudo afrontar un costoso requisito de entrada a Estados Unidos y vio el partido desde casa. Tras la atención pública que generó la historia, los obstáculos se despejaron, se le concedió el visado y se prepararon los planes para que asista al próximo partido de Cabo Verde.